En la medida de lo posible, procure no transitar por lugares solitarios o poco alumbrados.

Circule en sentido opuesto a la marcha de los vehículos, lo más alejado posible del bordillo, situando su bolso o cartera hacia el interior de la acera, de manera que pueda evitar los «tirones».

Lleve sólo el dinero necesario y distribúyalo en sus bolsillos. Evite llevar el dinero en el bolsillo trasero de su pantalón.

Cuando se disponga a utilizar los servicios de los cajeros automáticos, observe antes a su alrededor por si hubiese personas sospechosas que podrían apropiarse del dinero obtenido a la menor oportunidad. Si tiene dudas respecto de determinadas personas, no utilice el cajero en ese momento, o diríjase a otro que haya cerca.

Preste una especial atención a la entrada o salida de los transportes públicos. Evite las aglomeraciones como mercadillos ferias y verbenas. Si alguien tropieza con usted compruebe si le han quitado la cartera.

Cuando vaya de compras, no se distraiga. Observe con atención a las personas próximas a usted y no pierda el contacto con su bolso.

Si se siente perseguido yendo en su coche, toque el claxon constantemente para llamar la atención y diríjase a un Centro policial o lugar concurrido.

Gritar, pedir socorro, puede intimidar al asaltante, así como atraer la atención de otras personas.

Observe las características esenciales de su agresor (edad, estatura, color de pelo, rasgos de su rostro, nacionalidad, acento al hablar, vestimenta, dirección de la huida, vehículo utilizado, etcétera).

Cuanto más precisa sea su información, mayores serán las posibilidades de localizar al delincuente y recuperar los objetos sustraídos.

Si son varios los agresores, procure centrarse en uno de ellos, el que tenga más próximo o el que más destaque. Esto servirá para descubrir posteriormente al resto del grupo.

No facilite la entrada a desconocidos.

Tenga cuidado al contratar al servicio doméstico. Pida referencias y observe su comportamiento durante los primeros días.

Cierre las ventanas siempre que salga de casa, aunque sólo se ausente media hora.

Si vive en un piso bajo, coloque rejas en las ventanas.

No ponga en sus llaves ningún dato, y preste atención cuando haga duplicados.

Cambie la cerradura en los siguientes casos: Al instalarse en una vivienda nueva. Al habitar una casa alquilada anteriormente. Si ha reformado su casa y algún trabajador ha tenido acceso a las llaves. siempre que pierda las llaves.

Instale una mirilla que le permita ver a la persona que llama a su puerta.

Coloque a ser posible una puerta blindada.

Coloque una cadena de seguridad en la puerta que le permita la apertura parcial de la misma.

Sea solidario y avise a la policía si percibe algo extraño en la casa de un vecino.

No deje juegos de llaves en escondites.

Fotografíe o marque sus objetos de valor con el fin de poder reconocerlos si los roban. Anote su marca, modelo y número de serie o de fabricación.

Por último, si llega a su casa y encuentra la puerta forzada o abierta, no debe entrar, ni alterar posibles huellas. Comuníquelo a la Policía por el procedimiento más rápido. Le prestarán ayuda de inmediato.

Asegúrense de que la puerta del garaje quede cerrada, tanto al salir como al entrar.

No abrir mensajes de correo, de origen desconocido. Eliminarlo, directamente.

No ejecutar ningún archivo adjunto que venga con mensajes sugerentes.

Adopte las medidas necesarias, cuando le ofrecen «regalos» sustanciosos y, para recibirlos, tiene que llamar por teléfono a prefijos 906.

No facilitar la dirección electrónica con «demasiada» ligereza.

Tenga activado, constantemente, un antivirus.

A ser posible, envíe sus mensajes cifrados.

No facilitar datos personales si no existe una completa seguridad sobre quién los va a recibir.

No facilitar más datos personales que los necesarios.

Exigir, siempre, «conexiones seguras».

Comprobar los certificados de seguridad, en páginas que requieren datos personales.

Utilizar un buen producto antivirus y actualizarlo, frecuentemente.

Extremar la precaución en los archivos que reciben en sesiones de chat.

Fraudes en subastas: Después de enviar el dinero en que se ha adjudicado la subasta, se recibe un producto cuyas características no se corresponden con las prometidas.

Timos de ISP (Proveedores de Servicios de Internet): Es bastante frecuente que los clientes poco expertos suscriban contratos on-line sin haber leído las clausulas, por lo que pueden encontrarse atados a un contrato de larga duración del que no pueden salir si no es pagando fuertes penalizaciones por rescisión anticipada.

Diseño/Promociones de sitios web.

Suelen producirse cargos inesperados en la factura del teléfono por servicios que nunca se solicitaron ni contrataron.

Abuso de tarjetas de crédito.

Se solicita el número de la tarjeta de crédito con la única finalidad de verificar su edad, y posteriormente se le realizan cargos de difícil cancelación.

Oportunidades de Negocio y Timos del tipo «Trabaje desde su propia casa».

Se ofrece la oportunidad de trabajar desde el hogar y ser su propio jefe enseñando unos planes de ingresos muy elevados. Claro que para empezar es necesario invertir en la compra de alguna maquinaria o productos que jamás tienen salida.

Planes de Inversión para hacerse rico rápidamente.

Promesas de rentabilidades muy altas y predicciones financieras con seguridad absoluta sobre extraños mercados suelen encubrir operaciones fraudulentas.

Fraudes en viajes o paquetes vacacionales: Consiste en vender viajes y alojamientos de una calidad superior al servicio que realmente le prestarán en su destino, y también pueden cargarle importes por conceptos que no se habían contratado.

Fraudes telefónicos: Un sistema bastante extendido en los sitios de sexo consiste en pedirle que se baje un programa y lo instale en su ordenador para que le permite entrar gratuitamente en la Web. Pero lo que sucede es que, sin que usted lo sepa, el programa marca un número internacional de pago (tipo 906 en España) a través del cual se accede a la Web, por lo que mientras usted se divierte viendo fotos y vídeos su factura telefónica se incrementa a velocidad de vértigo.

Fraudes en recomendaciones sanitarias:Recetas milagrosas para curar cualquier enfermedad se encuentran frecuentemente en la Red, la mayoría de ellas sin ningún respaldo médico o control de autoridades sanitarias, por lo que aparte de ser una estafa, ya que no producen los resultados prometidos, pueden incluso suponer un riesgo adicional para la salud del enfermo.

Control de las facturas, para vigilar si el gasto facturado se corresponde con las comunicaciones realizadas.

Comprobar los números de teléfonos a los que se ha llamado, para identificarlos como conocidos. Se dan casos de facturaciones de llamadas no realizadas por el interesado. En ese caso, antes de adoptar otras medidas, consulte a los usuarios.

No marcar en el teléfono propio ningún numero a requerimiento de un “supuesto servicio técnico” ya que se puede convertir nuestra línea en una especie de emisora de todas las llamadas que hagan ellos.

Ante posibles sustracciones, tenga precaución con la correspondencia procedente de bancos y operadoras telefónicas para que, en caso de no recibir información puntual sobre consumos, ponerlo en conocimiento de la compañía, solicitando un duplicado y advirtiendo de lo sucedido.

No facilitar los números de teléfono, tanto fijo como móvil, a personas desconocidas que los soliciten, bajo cualquier pretexto, ya que se han detectado casos en los que, sólo, intentan conocer las características de las línea para posibles desviaciones.

Ante una llamada telefónica equivocada, cortar la comunicación, rápidamente, para evitar el posible desvío de llamadas con cargo a la factura de la persona que recibe la llamada.

En el caso de tener contratada la modalidad de «llamada a tres», extremar las precauciones, ya que, con un programa informático, se puede rastrear la línea y producirse una intrusión a ella, para realizar llamadas internacionales, con cargo al titular del teléfono.

No aceptar llamadas a cobro revertido si no se está absolutamente seguro de conocer a quien lo pide. Puede tratarse de una llamada fraudulenta y pagar gastos de miles de pesetas por el engaño.

Las normas de seguridad para proteger su vivienda al salir de vacaciones son básicamente las mismas precauciones cotidianas. Añada las siguientes recomendaciones y disfrute de un viaje sin preocupaciones:

No comente en público que va a salir de vacaciones.

No deje evidencias de que la casa está vacía. Facilítele un teléfono de contacto donde poder localizarle si ocurre algo.

Compruebe que todas las posibles entradas de su casa quedan cerradas.

Utilice el desvío de llamadas. Si alguien llama por teléfono para confirmar que no hay nadie en casa, siempre contestará alguien.

Use temporizadores automáticos para encender y apagar las luces.

Pida a un vecino de confianza que diariamente le recoja el correo, y las entregas a domicilio, y si es posible, que alguien estacione en su cochera mientras usted esté ausente.

Deje un aparato de radio que se conecte con un temporizador, preferiblemente sintonizado en una estación con programas de charlas y con bajo volumen. Esto dará la impresión de una conversación.

No deje objetos de sumo valor en la casa, trasládelos a un lugar seguro mientras se encuentra ausente.

Recordar que los vehículos tienen que tener pasada la ITV, no obstante es conveniente hacer una revisión previa al inicio del viaje.

La colocación de la carga se tiene que hacer de forma que no moleste a la conducción.

Durante el viaje no realice periodos muy largos de conducción y haga paradas de descanso.

No ingiera alcohol y lleve cuidado con la medicación que pueda producir somnolencia.

Respete al máximo las normas de trafico y especialmente los adelantamientos y los limites de velocidad.

Una vez en el destino no relajarse respecto de las medidas de seguridad, los desplazamientos cortos también producen accidentes graves.

No deje a la vista dinero u objetos de valor y para ello utilice las cajas de seguridad.

En las zonas comunes, vigile su equipaje y objetos personales.

Consiste en vender viajes y alojamientos de una calidad superior al servicio que realmente le prestarán en su destino, y también pueden cargarle importes por conceptos que no se habían contratado.

No pierda de vista sus pertenencias.

Vigile su bolso o cartera en las aglomeraciones.

Proteja su cámara de vídeo o fotográfica en los lugares de esparcimiento.

Evite los juegos de azar en la calle. Son un fraude.

Desconfíe de ayudas sospechosas (aviso de manchas en ropa, de averías en vehículo, etc.)

Eluda los negocios fáciles. Podrían ser un timo.

Si utiliza algún vehículo, no deje ningún objeto de valor a la vista.

Cuando vaya a la playa o a la piscina, lleve lo estrictamente necesario, a ser posible sin objetos de valor.

No durmáis en la playa, si lo hacéis es aconsejable estar en grupo protegiendo los objetos personales.

No dejar nunca solos los objetos personales cuando se va al agua. Existen bolsas herméticas para llevarlas encima. Si no queda más remedio, no perderlos nunca de vista.

Si piensa estacionar procure hacerlo en un estacionamiento vigilado o en su defecto sobre avenidas o calles transitadas e iluminadas. Si decide hacerlo en la calle verifique que no haya gente sospechosa en los alrededores tanto al momento de estacionar como al momento de partir.

Cuando descienda del auto bloquee el volante y verifique que todas las ventanillas y puertas se encuentran bien cerradas.

Retire el radiocasete o la tapa del mismo.

No deje objetos de valor a la vista.

No deje cosas en el maletero a la vista de extraños.

Si regresa a su auto y encuentra desconocidos intentando abrirlo o dentro del mismo aléjese y llame a la policía. Bajo ningún punto de vista se enfrente a los mismos.

Coloque dispositivos de seguridad en su vehículo (Alarma, Sistemas de Rastreo, Corta Corriente, etcétera).

Principalmente por la noche, si detiene su vehículo, no permanezca dentro del mismo mucho tiempo y menos en lugares oscuros.

Al momento de entrar o sacar su vehículo del Garaje verifique que no haya sospechosos en la zona. No recoja desconocidos en la calle o ruta.

En la noche circule por calles transitadas, iluminadas o autopistas. Evite zonas oscuras, poco transitadas o consideradas de riesgo.

Cuando circule por la ciudad, mantenga las puertas con los seguros echados. Evitará más de un susto.

Cada vez que salga de su coche, saque la llave de contacto, no deje el vehículo en marcha, deje el volante bloqueado y cierre bien las puertas, ventanillas y maletero.

Es recomendable grabar en los cristales de las ventanillas y en el parabrisas, el número de matrícula de su coche. Existen fabricantes de automóviles que ofrecen este servicio al entregar el coche, y también, casas especializadas que se dedican a ello.

En caso de recibir un golpe en la parte trasera, antes de salir del vehículo, retire la llave de contacto y ponga siempre el freno de mano, aunque se trate de un pequeño roce.