Desde la punta del Mascarat, Altea se abre en una amplia ensenada hasta alcanzar el espigón del puerto que pone su límite con L´Alfàs del Pi, donde el impresionante Morro de Toix, cierra la  bahía por la zona Norte.

A lo largo de los 8 Km. de costa, Altea ofrece una maravillosa diversificación de playas, calas y acantilados.

Comenzando desde la zona mas al sur, encontramos la Playa del Mascarat, y las calas de la Barreta y La Solsida  semi-salvajes y de finos cantos rodados, que invitan a sumergirse  en sus cristalinas aguas.

Siguen a estas, la de La Olla, frente a la Isla, la amplia y tranquila de Cap Negret, de cantos rodados y grava, la existe en la desembocadura del Río Algar y la céntrica de la Roda, de cantos rodados ambas, con Bandera Azul y servicios de parking, tiendas, bares, restaurantes, etc.

Finalmente, después del Puerto pesquero y del Club Náutico, se abre la amplia Playa de Cap Blanch, también con una combinación de cantos rodados y grava, con fácil aparcamiento y zona de restaurantes que limitando con la Playa del Albir pone fin al término municipal de Altea.